El Ak-47 o Kalashnikov, quizás sea el fusil de asalto más conocido en el mundo, y hasta que puede que sea el arma más popular (en el siglo XX sólo el Colt 1911 y el M-16 podrían competir, pero esto sería debido al cine de Hollywood)

Su nacimiento se produce poco después de la II Guerra Mundial, como consecuencia de que los soviéticos buscaron un arma con unas características a medio camino entre un fusil normal y un subfusil, siguiendo el diseño externo del stg-44 lo que obligó a desarrollar un nuevo cartucho, el 7.63x39, que posee la extraña característica de ser un cartucho cónico, lo que hace que el cargador tenga esa característica curvatura.

El 7.62x39 al ser menos potente que los cartuchos empleados en fusiles anteriores, permite un disparo más cómodo al tener menos retroceso, pero esto no supuso ninguna ventaja en el fuego automático o a ráfagas, pues el diseño del arma, con una culata muy inclinada, hace que el retroceso no transmita toda su presión sobre el codo del fusilero, y provoca que el arma se eleve, perdiendo toda posibilidad de acertar en el objetivo.

La buena fama de este clásico entre los fusiles de asalto se debe a que generalmente se ha considerado como muy fiable y robusta, sobre todo tras los conflictos producidos durante la Guerra Fría, entre los cuales, la Guerra de Vietnam tuvo un papel fundamental, ya que desprestigió al M-16, al menos en sus primeras versiones, pero la mala fama del fusil estadounidense, pese a sus mejoras con versiones como el M-16 A2, no ha desaparecido. Y este conflicto consagró al Ak-47, que ya se habia convertido en el arma de numerosos ejercitos y grupos terroristas, ya que era fácil de adquirir (la U.R.S.S. casi que los regalaba y es muy económico)

Sin embargo, hay que tener en cuenta 2 aspectos negativos en las primeras versiones del arma: era muy poco precisa debido a su munición, y era muy pesada. Ambos problemas han sido corregidos con la fabricación de armas con nuevos materiales y versiones capaces de utilizar munición más precisa como la de la OTAN (el caso de la familia ak-100, aunque algunos siguen usando el 7.62x51)

Pero pese a que hace muchos años podía ser considerado un buen fusil (en relación calidad-precio) la realidad es que en cuanto a calidad ha sido superado desde siempre por fusiles como el español Cetme C ("padre" del G3 y "abuelo" del MP5) o incluso por los más modernos fusiles occidentales fabricados con plásticos, como el G36 o Sig 550, que son armas que destacan por su enorme fiabilidad.

Así pues, la fama del Ak-47 en la actualidad, es más que nada debido a un gran pasado, ya que pese ha existir nuevas versiones del fusil, la mayoría de paises prefieren adquirir armamento de origen propio u "occidental", pero sigue siendo un arma apta para aquellos que busquen un arma con un abuena relación calidad-precio, aunque si primamos la calidad, deja mucho que desear.